La pizarra de García Plaza desarticula al Villarreal: el Alavés tira de oficio y letalidad en Mendizorroza (1-0)
El Estadio de Mendizorroza volvió a escenificar su condición de territorio hostil para los grandes presupuestos de la categoría. En una noche donde el pragmatismo se impuso a la lírica, el Deportivo Alavés firmó un ejercicio de madurez táctica sobresaliente para superar por 1-0 al Villarreal CF.
El choque, correspondiente a la tercera jornada de LaLiga EA Sports, puso de manifiesto la distancia que existe entre acumular minutos de posesión y generar peligro real en las áreas.
Bloque medio, presión en banda y la letalidad de Lucas Boyé
Desde el pitido inicial, el plan babazorro fue transparente pero ejecutado con precisión milimétrica. El Alavés renunció de forma deliberada a disputarle el control del esférico al conjunto de Marcelino García Toral, estructurando una telaraña en la medular para tapar las líneas de pase internas hacia Gerard Moreno y Nicolas Pépé.
La recompensa a la disciplina vitoriana llegó en el minuto 31. En una rápida transición por el perfil diestro, Ángel Pérez ganó la línea de fondo y puso un servicio tenso al corazón del área.
Allí emergió Lucas Boyé, quien atacó el primer palo con agresividad y cruzó el balón ante la estirada inútil de Luiz Júnior.
El 1-0 no solo hizo retumbar las gradas de Mendizorroza, sino que también desnudó la fragilidad del entramado defensivo castellonense cuando le obligan a replegar hacia atrás.
El monólogo inofensivo del Villarreal y el muro albiazul
Tras el paso por los vestuarios, el Villarreal intensificó su asedio territorial. La entrada de futbolistas como Ayoze Pérez, Alberto Moleiro e Ilias Akhomach volcó definitivamente el campo hacia la portería de Antonio Sivera.
Los visitantes llegaron a monopolizar hasta un 76% de la posesión, sumando más de 550 pases, pero su circulación careció de la velocidad y el desborde necesarios para resquebrajar el 1-4-4-2 albiazul.
El Alavés juntó líneas, protegió su área pequeña y obligó al Submarino Amarillo a abusar de centros laterales inofensivos.
La ocasión más clara para la igualada llegó en el minuto 84, cuando el central argentino Juan Foyth cazó un balón suelto en el área y estrelló un potente remate de cabeza en el poste.
Fue el último gran aliento de un Villarreal que acabó desquiciado ante la solvencia de Sivera en las pelotas aéreas.
Mendizorroza premia la efectividad
Con este triunfo de pura orfebrería defensiva, el Alavés consolida un arranque de curso impecable, basando su fortaleza en Mendizorroza y demostrando que la efectividad en las áreas sigue siendo uno de los argumentos más incontestables del fútbol moderno.
Redactado por: Salvador Arias Dittmann · Redacción Voces en Red
